¿Cuánto dinero deberías guardar para pagar los impuestos de tu negocio?

Cierras el mes con la caja llena y la sensación de que todo va bien. Pero unos días después llega la fecha de pago a la SUNAT y descubres que parte de ese dinero ya no era tuyo. Si te has preguntado cuánto guardar para pagar los impuestos de tu negocio, no estás solo: es una de las dudas más comunes entre emprendedores y mypes del Perú, y no tener una respuesta clara es una de las razones por las que muchos negocios terminan con deudas, multas e intereses.

La respuesta depende de tu régimen tributario, de cuánto vendes, de cuánto compras con factura y de si tienes trabajadores. Aun así, existe un método sencillo para calcular tu reserva y apartar ese dinero antes de gastarlo. En esta guía te lo explicamos paso a paso, con ejemplos en soles, para que dejes de improvisar cada vez que vence un pago.

Si todavía no sabes cuánto ganas realmente, te sugerimos leer antes nuestro artículo ¿Cómo saber si realmente estás ganando dinero con tu negocio? Y si sientes que el dinero nunca te alcanza, también te servirá Vendes todos los días, pero ¿por qué el dinero nunca alcanza?

Parte del dinero que entra a tu negocio no es tuyo

Cuando un cliente te paga, el dinero llega a tu caja o a tu Yape, pero no todo te pertenece. Una parte corresponde al Estado: el IGV que cobraste en tus ventas, los pagos a cuenta del impuesto a la renta y los aportes de tus trabajadores. Tú solo los recaudas y los administras hasta la fecha de vencimiento.

El problema aparece cuando ese dinero se mezcla con el resto. Se usa para pagar a un proveedor, reponer mercadería o cubrir una urgencia personal. Cuando llega el vencimiento no hay con qué pagar y la deuda empieza a crecer: intereses, multas y, en los casos más graves, cobranza coactiva, embargo de cuentas o dificultades para seguir operando con normalidad.

Por eso la regla de oro es simple: el dinero de los impuestos se aparta apenas se cobra la venta, no cuando llega la fecha de pago.

Primero, identifica en qué régimen tributario estás

Cuánto debes guardar depende, ante todo, de tu régimen. En 2026 la SUNAT mantiene cuatro, y el valor de la UIT (Unidad Impositiva Tributaria) es de S/ 5,500, una referencia que se usa para varios límites y tramos.

  • Nuevo RUS (NRUS): pensado para negocios muy pequeños, con ventas de hasta S/ 96,000 al año. Pagas una cuota mensual fija de S/ 20 o S/ 50, según tu categoría. Solo puedes emitir boletas y no presentas declaración anual.
  • Régimen Especial de Renta (RER): para ventas anuales de hasta S/ 525,000. Pagas 1.5 % de tus ingresos netos cada mes por renta (es un pago definitivo) y, además, el IGV. Puedes emitir facturas.
  • Régimen MYPE Tributario (RMT): para ingresos de hasta 1,700 UIT al año. Cada mes pagas un adelanto de 1 % de tus ingresos (hasta cierto nivel de ventas acumuladas) más el IGV. Al año presentas una declaración en la que se calcula el impuesto real: 10 % sobre los primeros 15 UIT de utilidad (S/ 82,500) y 29.5 % sobre el exceso.
  • Régimen General: sin límite de ingresos. Pagas adelantos mensuales y, al cierre del año, 29.5 % sobre tu utilidad.

Si no estás seguro de cuál es el tuyo, ingresa a SUNAT Operaciones en Línea con tu Clave SOL o consúltalo con tu contador. Estos topes y tasas pueden cambiar, así que confirma siempre los datos vigentes en la web de la SUNAT.

El IGV: el impuesto que más se gasta por error

Si estás en el RER, el RMT o el Régimen General, la mayor parte de tu reserva suele ir al IGV. La tasa es de 18 % (incluye el Impuesto de Promoción Municipal) y funciona así: cobras IGV a tus clientes y pagas IGV a tus proveedores. A la SUNAT le entregas solo la diferencia.

IGV por pagar = IGV de tus ventas – IGV de tus compras con factura

Por ejemplo, vendes S/ 10,000 más IGV, es decir, cobras S/ 1,800 de IGV. Ese mes compraste mercadería por S/ 6,000 más IGV con factura, o sea, S/ 1,080 de crédito fiscal. Tu IGV por pagar es de S/ 720. Pero si esas compras las hiciste sin factura, no tienes crédito fiscal y debes pagar los S/ 1,800 completos.

Dos consejos prácticos:

  1. Mientras no conozcas tus números reales, aparta el IGV completo. Si tu precio ya incluye el impuesto, equivale a 15.25 % de la venta (18 ÷ 118). Cuando cierres el mes y sepas cuánto crédito fiscal tienes, libera la diferencia.
  2. Pide factura a tus proveedores, no solo boleta, y verifica que salga a nombre de tu RUC. Cada factura válida reduce lo que pagas de IGV.

Cuánto guardar para pagar los impuestos de tu negocio según tu régimen

Si estás en el Nuevo RUS

Tu reserva es la más sencilla: la cuota fija mensual de S/ 20 o S/ 50. Aparta ese monto el primer día del mes y paga antes del vencimiento. Cuida también que tus ventas no superen el tope del régimen; de lo contrario, la SUNAT puede recategorizarte o excluirte y empezarías a pagar más.

Si estás en el Régimen Especial de Renta

Debes apartar dos conceptos: el 1.5 % de tus ingresos netos del mes y el IGV por pagar. Imagina un negocio que vende S/ 20,000 al mes (sin IGV) y compra S/ 8,000 (sin IGV) con factura:

  • Renta: 1.5 % de S/ 20,000 = S/ 300.
  • IGV de ventas: S/ 3,600. IGV de compras: S/ 1,440. IGV por pagar: S/ 2,160.
  • Total a reservar: S/ 2,460, es decir, 12.3 % de las ventas.

Si estás en el Régimen MYPE Tributario o en el Régimen General

Aquí hay tres conceptos que reservar, y muchos emprendedores olvidan el tercero:

  1. El IGV por pagar del mes, calculado como vimos antes.
  2. El pago a cuenta mensual del impuesto a la renta: 1 % de tus ingresos en el RMT. En el Régimen General, el adelanto suele ser de 1.5 % o un coeficiente que calcula la SUNAT, según corresponda.
  3. La provisión para la regularización anual. El pago a cuenta es solo un adelanto. Cuando presentas tu declaración anual, que se hace en el primer trimestre del año siguiente según el cronograma de la SUNAT, se calcula el impuesto real. Si es mayor a lo que adelantaste, pagas la diferencia de una sola vez.

Veamos cómo funciona en el RMT. Un negocio vende S/ 25,000 al mes (S/ 300,000 al año) y proyecta una utilidad de S/ 60,000. Su impuesto anual sería el 10 % de esa utilidad: S/ 6,000. Durante el año ya pagó S/ 3,000 en adelantos (1 % de S/ 300,000). Le faltan S/ 3,000 por pagar, lo que equivale a apartar S/ 250 adicionales cada mes.

Ahora supón que la utilidad fuera de S/ 120,000. El impuesto sería de S/ 8,250 por los primeros S/ 82,500 (10 %) más S/ 11,062.50 por los S/ 37,500 restantes (29.5 %), es decir, S/ 19,312.50. Descontando los S/ 3,000 de adelantos, la diferencia es de S/ 16,312.50, unos S/ 1,359 al mes. Como ves, cuando el negocio crece, la provisión anual también.

Un detalle importante: el impuesto anual se calcula sobre la utilidad tributaria, que puede ser distinta de la utilidad contable porque no todos los gastos son aceptados por la SUNAT. Tu contador puede hacerte esa proyección con tus números reales.

Un ejemplo completo: la tienda de ropa de Rosa

Rosa tiene una tienda de ropa en el RMT, con un trabajador en planilla. Este es su cálculo del mes, con las cifras sin IGV:

Concepto

Monto (S/)

Ventas del mes (sin IGV)

25,000

Compras con factura (sin IGV)

14,000

IGV de ventas (18 %)

4,500

(–) IGV de compras (18 %)

2,520

IGV por pagar

1,980

Pago a cuenta de renta (1 % de 25,000)

250

Provisión para la renta anual

250

EsSalud de 1 trabajador (9 % de S/ 1,500)

135

Total a reservar en el mes

2,615

Porcentaje de las ventas netas

≈ 10.5 %

Rosa debe apartar S/ 2,615 al mes, cerca de 10.5 % de sus ventas netas. Ese dinero no es una ganancia ni un fondo para emergencias: es el dinero del IGV, de la renta y de los aportes que ya tiene comprometido.

Y aquí viene un detalle revelador. Si el mes siguiente Rosa solo pudiera sustentar con factura S/ 7,000 de compras en vez de S/ 14,000, su IGV de compras bajaría a S/ 1,260 y su IGV por pagar subiría de S/ 1,980 a S/ 3,240. Comprar sin factura no solo es una irregularidad: también sale caro.

Cómo calcular tu propio porcentaje de reserva

El ejemplo de Rosa es solo una referencia. Cada negocio tiene sus propias cifras, así que lo ideal es calcular tu porcentaje con tus números:

  1. Suma los impuestos y aportes de los últimos tres meses: IGV pagado, pagos a cuenta de renta, provisión anual y aportes a EsSalud.
  2. Súmale tus ventas netas (sin IGV) de esos mismos tres meses.
  3. Aplica la fórmula que verás a continuación.
  4. Usa ese porcentaje sobre cada venta que cobres y revísalo cada trimestre.

Porcentaje de reserva = (Impuestos y aportes del periodo ÷ Ventas netas del periodo) × 100

Si estás empezando y aún no tienes historial, pídele a tu contador una proyección inicial. Es preferible empezar con una cifra conservadora que quedarte corto cuando llegue el vencimiento.

Dónde y cuándo apartar el dinero

Saber cuánto guardar es la mitad del trabajo. La otra mitad es hacerlo de forma disciplinada. Estas prácticas ayudan:

  • Usa una cuenta separada exclusiva para impuestos. Si el dinero está en la misma cuenta que usas todos los días, tarde o temprano lo gastarás.
  • Aparta con frecuencia. Lo ideal es hacerlo cada vez que cierras caja o, como mínimo, una vez por semana. Es más fácil separar S/ 400 semanales que reunir S/ 1,600 de golpe.
  • Automatiza si puedes. Muchas cuentas permiten programar transferencias periódicas hacia una cuenta de ahorros.
  • Dale un nombre claro, como «Impuestos SUNAT», para que nadie en el negocio la confunda con dinero disponible.
  • No lo uses como préstamo. Si en una emergencia tomas ese dinero, anótalo y repónlo cuanto antes.
  • Registra todas tus ventas, incluidas las que recibes por Yape, Plin o transferencia. Cuentan igual que el efectivo.

Otras obligaciones que no debes olvidar

Además del IGV y la renta, tu negocio puede tener otros compromisos que también necesitan reserva:

Planilla y aportes. Si tienes trabajadores, como empleador debes pagar EsSalud (9 % de la remuneración) y retener y pagar los aportes previsionales (ONP o AFP) que corresponden. Según el régimen laboral de tu empresa, también pueden corresponder gratificaciones y CTS. Si tienes personal, pregunta a tu contador cuánto debes provisionar cada mes.

Detracciones, retenciones y percepciones. En algunas operaciones, tu cliente deposita un porcentaje de tu factura en tu cuenta de detracciones del Banco de la Nación. Ese dinero no puedes usarlo libremente, pero sí sirve para pagar tus tributos. Si tu negocio está afecto, tenlo en cuenta en tu flujo de caja.

Tributos municipales. Dependiendo de tu actividad y local, pueden corresponder arbitrios, licencia de funcionamiento o impuesto predial si eres propietario del inmueble.

Cuándo se paga: ordena tu calendario

La SUNAT publica cada año un cronograma de vencimientos que depende del último dígito de tu RUC. Las obligaciones mensuales (IGV y renta) se declaran y se pagan en el mes siguiente, mientras que la declaración anual de renta se presenta en el primer trimestre del año siguiente.

Descarga el cronograma vigente, anótalo en el calendario de tu celular y programa una alerta con una semana de anticipación. Una buena práctica es fijar una fecha interna de pago un par de días antes del vencimiento, para no depender de una falla del sistema, un problema con tu banco o el último día con filas.

Errores comunes que debes evitar

  1. Calcular la reserva con lo que queda en caja. El efectivo disponible incluye dinero que debes a proveedores, impuestos y cuotas. No es tu ganancia.
  2. Pensar que «si gano poco, no debo nada». El IGV y los pagos a cuenta se calculan sobre tus ventas, no sobre tu utilidad. Pueden corresponder aunque el mes haya sido flojo.
  3. Comprar sin factura. Pierdes crédito fiscal y pagas más IGV.
  4. No registrar ventas. Cuando las declaras por debajo de lo real, expones tu negocio a multas y reparos.
  5. Esperar al vencimiento para calcular. Los apuros te llevan a pagar tarde o a endeudarte.
  6. Cambiar de régimen sin asesoría. Un cambio mal hecho puede aumentar lo que pagas o dejarte fuera del régimen que te convenía.
  7. Usar la reserva «solo por unos días». Esos días suelen volverse semanas, y la reserva nunca se repone.

¿Y si ya tienes deudas con la SUNAT?

Si ya acumulas deudas tributarias, lo peor es ignorarlas: crecen con intereses moratorios y pueden derivar en multas y cobranza coactiva. Estos pasos pueden ayudarte a ordenar la situación:

  1. Revisa tu situación real en SUNAT Operaciones en Línea: qué periodos debes, cuánto y desde cuándo.
  2. Consulta las alternativas de pago, como el aplazamiento o fraccionamiento que ofrece la SUNAT, y evalúa si puedes cumplir las cuotas.
  3. Empieza a reservar desde hoy para no sumar nuevas deudas mientras resuelves las anteriores.
  4. Pide asesoría profesional. Un contador puede revisar si corresponden beneficios, rectificaciones o reclamos en tu caso.

Resolver una deuda a tiempo es mucho más barato y menos estresante que dejar que se acumule.

Conclusión: tu reserva para impuestos es parte del costo de vender

Los impuestos no son un golpe sorpresivo que llega a fin de mes, sino un costo previsible del negocio. Cuando los incluyes desde el principio en tus cálculos, dejas de sentirte «sin plata» cuando vence un pago, y te das cuenta de cuánto ganas realmente.

Recuerda lo esencial:

  1. Parte del dinero que cobras no es tuyo: es del Estado y de tus trabajadores.
  2. Identifica tu régimen tributario, porque de él depende cuánto debes guardar.
  3. En RER, RMT y Régimen General, el IGV suele ser la mayor parte de tu reserva.
  4. En RMT y Régimen General, no olvides provisionar la regularización anual de renta.
  5. Pide siempre factura en tus compras para reducir el IGV que pagas.
  6. Calcula tu porcentaje de reserva, apártalo cada semana y guárdalo en una cuenta separada.
  7. Respeta tu cronograma y busca ayuda profesional antes de que una deuda crezca.

Empieza esta semana con un ejercicio sencillo: toma tus ventas y compras del último mes, calcula cuánto IGV y renta te corresponderían y abre una cuenta solo para esa reserva. Ese pequeño paso puede ahorrarte intereses, multas y muchas noches de preocupación.

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